La tecnología es cada vez más múltiple, ubicua y omnipresente. En este contexto, el factor clave en el desarrollo y aceptación de la tecnología en los próximos años será su adecuación a los usuarios y la facilidad de uso. Para conseguirlo, hacen falta nuevas filosofías de diseño así como empresas y profesionales que las lleven a cabo. El objetivo es diseñar productos interactivos más simples, más centrados en las necesidades humanas y que ayuden a aumentar la efectividad y satisfacción de las personas.
Observa. Entiende. Realiza. En definitiva, diseña teniendo en cuenta para quién, para qué, cuando y dónde se va a usar un producto o aplicación. Diseñar mejor es analizar, definir, prototipar y evaluar iterativamente para proporcionar una buena experiencia al usuario.
La disciplina de la Interacción Persona-Ordenador (IPO) fomenta este cambio coordinando los aspectos esenciales que intervienen en la interacción entre las personas y los ordenadores: las características y necesidades humanas, las funcionalidades de los productos interactivos, su contexto de uso, la implementación de los sistemas tecnológicos, la arquitectura de la información, los elementos gráficos y de interacción y el proceso de desarrollo de estos productos.
Información del Posgrado en Interacción Persona-Ordenador en la web de la UOC